Cuando se tiraban la tela para asistir al teatro y apareció Luisa Capetillo
De que la vestimenta (o la falta de ella) tiene un carácter simbólico y en la mirada ajena ejerce un poder clasificador sobre quién es quién es algo en lo que podríamos coincidir. No se trata aquí de si estamos de acuerdo conque lo que llevemos puesto (o no) debería desempeñar ese rol hegemónico, ya no solo de agruparnos en categorías casi siempre inamovibles, sino como determinador inflexible, arbitrario y unilateral de nuestra identidad. Es construcción social pura y dura aplicada a nuestro ser más íntimo.
Por otro lado, cuando decidimos vestirnos de tal o cual manera estamos hablando de nosotros. Hablo sobre lo que nos ponemos conscientes, libres y deliberadamente, no por obligación, ni coerción, ni miedo, ni para cumplir unas expectativas socioculturales. Aunque es cierto que lo que se utiliza sobre el cuerpo, aun cuando no sea una elección autónoma, refleja también nuestras circunstancias y psique.