Señoras, señores, que se muere el teatro (otra vez)
Que el teatro ha muerto es como la primera parte del cuento de Pedro y el lobo. Que viene, que viene, que viene, pero no. La (falsa) hora del deceso ha sido declarada tantas veces que a estas alturas no es de extrañar que el teatro confíe en su inmortalidad.
Si creyeras que los cuentos del lobo que aluden a la expiración del teatro tiene que ver (solo) con postulados contemporáneos sobre la supremacía de nuestro cuerpo digital versus el anacronismo de la materialidad y presencialidad fundacional desde la que se origina la experiencia teatral, agárrate que vienen curvas.
A lo largo de la historia, el teatro ha sido defendido ferozmente por muchos, así como ha sido acusado por otros tantos de elitista y pedante y anticuado, de pervertidor, de imitador. Lo han censurado la Iglesia (que también lo ha utilizado para evangelizar) y las dictaduras. Ha sobrevivido al nacimiento del cinematógrafo, a plagas y pandemias, al Facebook, al TikTok y a aparatosos efectos especiales. Y también, a sí mismo.
Y aunque es cierto que sobrevivir no es necesariamente sinónimo de vivir bien, no puedes declarar muerto lo que todavía respira. Es obvio, pero, al parecer, a unos cuantos se les olvida.
Si el teatro siempre ha estado en crisis, ¿está en crisis?
Que ¨las cosas están malas para el teatro¨ lo he escuchado (y leído) desde que he prestado atención. Y no hablo solo de Puerto Rico; es una declaración más o menos global.
Mentiría si pudiera precisar el momento exacto en el que comenzó mi fascinación, no solo como espectadora que intenta absorberlo (y entenderlo) todo, incluso la posición diagonal aposta de un objeto en el lado derecho del escenario, sino por el hormiguero maravilloso mantenido entre bambalinas en el que he podido participar. Pero de lo que no tengo duda es que me siento profundamente atraída e intrigada, y quiero más.
Igual curiosidad me despierta entenderle el infortunio al teatro. No me malentiendas; la desventura no la atribuyo aquí al oficio (profesión o vocación) de hacer el teatro, ni al poderoso legado de su historia imparable, ni a la efervescencia de quienes le dan (la) vida. Más bien, a esa especie de barniz que acompaña sempiternamente a la palabra teatro y que, inevitablemente, apunta a las condiciones en las que se ha visto obligado a ejercer y su esfuerzo por resistir ante los apabullantes cambios, como lo fue la llegada del cine y ahora ante los netflix de la vida, por dar solo dos ejemplos.
Así que sedienta de Historia, me puse a buscar en periódicos y revistas viejas, y ¡ding-ding-ding! Disclaimer: ¡Qué trama! no se hace responsable por los comentarios a continuación. El contenido, así como la redacción, son compartidos tal como fueron publicados en su momento. Las frases subrayadas sí son de ¡Qué trama!

- Boletín Mercantil de Puerto Rico, miércoles, 22 de octubre de 1913, Los ruidos en el teatro (Biblioteca del Congreso, www.loc.gov)
¨San Juan ha progresado en muchas cosas, como es natural que se progrese en toda ciudad que trabaja; pero la vida del teatro, lejos de tener el natural desarrollo que del aumento de población era de esperarse, ha entrado en un período de languidez que no deja de llevar la alarma á los espíritus que aun no han llegado á contagiarse de esa incalificable indiferencia con que nuestro público acoge los empeños de arte teatral¨.
En esta nota se imputa al ¨calor insufrible¨ dentro del teatro y al ruido de la calle que interfiere con las representaciones como algunas de las posibles causas de su decaimiento. ¨No es al municipio solamente á quien debe dirigirse la interrogación de por qué no tiene San Juan un teatro en el que pueda defenderse una compañía, un teatro que tenga menos palcos y más butacas, más balcones y más entrada general y más paraíso [zona económica del piso más alto], más localidad barata [...]¨.
Dato lingüístico: En la cita anterior, podrás ver que quien escribe tilda la preposición ´a´. Aunque actualmente no se tilda, sí se escribió con tilde hasta principios del siglo XX porque por sí sola constituía una palabra, según la Real Academia Española. Su eliminación se planteó en 1911. Asimismo, la palabra
´aun´, si equivale a todavía, actualmente se tilda.

- Puerto Rico Ilustrado, 3 de abril de 1937, El Arte y su Público (Biblioteca Digital del Caribe, https://dloc.com)
¨Temíamos, y con algún fundamento, que la crisis por la que pasa el Teatro en Puerto Rico, hubiese amortiguado la afición induciendo a los aficionados a la escena a encauzar por otros derroteros sus predilectas dedicaciones, pero como la afición al teatro en Puerto Rico es algo que tiene raíz, no ha podido matarla una serie de circunstancias adversas que han conspirado contra el arte teatral, logrando que en períodos de bastante duración se repitiera con el acento pesimista de quien lamenta lo irreparable, que el Teatro había muerto en Puerto Rico, porque le faltaba la base esencial para su sustentamiento: la afición¨.
Datos sobre Puerto Rico Ilustrado: Esta revista se publicó durante 42 años; luego tuvo varias reapariciones. Fundada por los hermanos Real, quienes emigraron de las Islas Canarias, dedicaba sus páginas a la vida social y cultural en Puerto Rico, especialmente dirigida a las clases media y alta, y se destacaba por sus fotografías e ilustraciones. Reconociendo su importancia como legado sociocultural y su relevante valor documental, leerla en 2026 provoca además un análisis sobre su estilo editorial. Si bien hay una pluralidad de voces y de contenidos, en las ediciones revisadas son evidentes los estereotipos de género. Aunque no se manifiesta de forma unánime en todos los escritos, el lenguaje machista permea el núcleo de la publicación. Su estudio sirve, al igual que la lectura de periódicos antiguos, para trazar la evolución de los medios de comunicación y la publicidad en Puerto Rico, qué tanto han cambiado y qué no.

- Puerto Rico Ilustrado, 9 de octubre de 1920, ¿El teatro o el cine? (Biblioteca Digital del Caribe, https://dloc.com) ¨Un periódico francés, ´Le Progrés du Nord´, ha hecho a sus lectores las siguientes preguntas: ´¿Qué prefiere usted, el teatro o el cinematógrafo? ¿Por qué le gusta a usted más el teatro o el cinematógrafo?´.
(...) Entre todas las contestaciones se ha hecho notar lo siguiente: ´El cinematógrafo es el único espectáculo que se parece a las monedas de oro: gusta a todo el mundo´¨.
Dato histórico: El 9 de mayo de 1897 el periódico La Correspondencia (Biblioteca del Congreso, www.loc.gov) publicó sobre la llegada del cinematógrafo a San Juan, Puerto Rico.
Nota de la autora: En este mundo de polaridades, siempre nos sentimos obligados a escoger entre una cosa u otra, como si no fuéramos una amalgama, una mezcolanza, una mezcla de piezas heterogéneas.

- Puerto Rico Ilustrado, 12 de abril de 1924, El teatro radiotelefónico (Biblioteca Digital del Caribe, https://dloc.com)
¨Corren tiempos que no se puede decir que sean alegres para el teatro. Ya es sabido que el cinematógrafo le vino a disminuir considerablemente sus ingresos. Como si esto fuera poco, he ahí a otro enemigo que se asoma en el horizonte. La revista berlinesa ´Broadcasting´ ofrece un premio de 5.000 marcos oro al mejor radiodrama que se le someta… No habrá que molestarse en lo más mínimo para asistir al drama: el aparato radio-telefónico lo hará oír en casa¨.
Dato histórico: De acuerdo al libro Historia de la radio en Puerto Rico, de José Luis Torregrosa ―libretista, productor, actor―, WKAQ inició el 3 de diciembre de 1922, siendo la primera emisora de radio en Puerto Rico y la quinta a nivel mundial. En el inicio del primer programa sonó La Borinqueña.

- Puerto Rico Ilustrado, 25 de octubre de 1970, Una Enamorada del Teatro (Biblioteca Digital del Caribe, https://dloc.com)
¨Del Teatro como profesión cree Victoria Espinosa que es lamentable que la gente de Teatro, a falta de respaldo económico, se tengan que dedicar en tiempo completo a la radio, televisión y otras labores no teatrales. El Teatro se realiza en tiempo libre y más como expansión que como profesión propiamente dicho¨.
¡No te lo pierdas!: Gracias al proyecto Acervos Documentales de Puerto Rico y el Caribe, de la UPR, recinto de Río Piedras, y al profesor José Robledo, coordinador del proyecto de digitalización de la Colección Victoria Espinosa, puedes acceder a materiales donados por la directora teatral, que incluyen diseños de escenografía, vestuario, iluminación y utilería, programas de mano y de ensayos, carteles, manuscritos, entre otros documentos. Visita https://coleccionesuprrpcaribe.omeka.net/smjeg-ve.
De modo que si el teatro ha respirado desde un estado de supervivencia, ¿se podría decir que la crisis (que alude más a un período temporal) dejó de serlo cuando se legitimó ―que no significa necesariamente resignación, sino resistencia― que aquí se hace, permanentemente, teatro cueste lo que cueste? ¿Podríamos estar hablando más bien de permacrisis, ese estado prolongado de inestabilidad e inseguridad?
¿Es la manida palabrita de la resiliencia (que le da toda la responsabilidad y el peso al resiliente sin pasarle factura al contexto socioeconómico, entre otras circunstancias) la que sostiene al teatro, como Sísifo, o es la consigna de resistir o morir? ¿A 2026 es realmente posible lograr que el teatro respire tranquilo o se verá obligado a sobrevivir a sí mismo?
En el interín (y por siempre), como expresó Victoria en el artículo antes mencionado, hay que: ¨Hacer Teatro, hacer Teatro. Lo importante y más necesario ahora es hacer Teatro…¨.
Me inclino a creer que el teatro solo podría acabarse si concluye la humanidad. No tengo pruebas, tampoco dudas. No puede morir algo que tiene como núcleo hacer vida. El teatro no sabe dejar de respirar.
Y a ti, ¿qué te gusta más: el teatro o el cine? ¿Y por qué el teatro? Just kidding.
*Wink*.
*Nota: Los periódicos y la revista presentados en este texto son de dominio público, la organización que pone a disposición el material ha determinado que está libre de derechos de autor o no tiene restricciones de derechos de autor conocidas.
¿Qué piensas tú? Te leo en los comentarios. Y si te gustó, ya sabes: comparte.
Referencias
Los ruidos en el teatro. (1913, 22 de octubre). Boletín Mercantil de Puerto Rico. Recuperado de la Biblioteca del Congreso, https://www.loc.gov/item/sn91099739/1913-10-22/ed-1/
El Arte y su Público. (3 de abril de 1937). Puerto Rico Ilustrado, (1412), 6. https://dloc.com/es/AA00098206/01228/images/5
Machado, M. ¿El teatro o el cine?. (9 de octubre de 1920). Puerto Rico Ilustrado, (554), 45. https://dloc.com/es/AA00098206/00664/images/44
La Correspondencia (9 de mayo de 1897). [Nota sobre la llegada del cinematógrafo]. https://www.loc.gov/item/sn91099747/1897-05-09/ed-1/
El teatro radiotelefónico. (12 de abril de 1924). Puerto Rico Ilustrado, (737), 48. https://dloc.com/es/AA00098206/00105/images/47
Cordero Avila, J. Una Enamorada del Teatro. (25 de octubre de 1970). Puerto Rico Ilustrado, 8-10. https://dloc.com/es/AA00098206/01910/images/7